comercio y cruceros

Bernat Coll · Presidente Pimeco

Bernat Coll · Presidente Pimeco

Desde Pimeco siempre hemos defendido las bonanzas que tiene para nuestra tierra el creclmiento del turismo de cruceros. Se trata de un turismo de calidad, que sobre todo tiene presencia en meses de temporada media, que consume en el comercio y que tiene un impacto relativamente bajo en cuanto a consumo de energía y transporte.

Para el comercio de Palma la mejora en los últimos años de este turismo ha tenido efectos terapéuticos después de una dura crisis de consumo. Ahora tenemos que asumir un nuevo debate, una nueva situación que nunca antes se había planteado.

Este turismo se concentra en Palma en una serie de calles muy concretas dado que la mayoría de los cruceristas acaban en el Moll Vell desde donde se lanzan a descubrir Palma en el breve espacio de tiempo del que disponen.

Esto hace que el recorrido siempre sea muy similar y que las zonas comeciales que visitan sean siempre las mismas.

Por este motivo el Ajuntament de Palma con buen criterio ha apostado, en una prueba piloto con Royal Caribbean por repartir este tráfico entre cuatro puntos más. Así se muestra otra imagen de Palma y se dan más posibilidades para descubrir nuevos espacios atractivos de la ciudad.

Este es solo un primer paso en la buena dirección pero insuficiente. Debemos implicar al resto de compañías de cruceros en este objetivo. Hasta un 30% de los viajeros que bajan de un crucero van por libre en su visita.

Ante ello la solución definitiva podría por establecer un sistema de transbordo contínuo con minibuses que de la opción al viajero de escoger al momento en que parada quiere bajarse. Así se optimizaría también el tiempo de visita que daría al turista para mucho más.

Ello redundaría en beneficio del comercio pero también de la ciudad que vería reducida esta imagen de saturación en horas punta en el centro que se ha trasladado a la opinión pública.

El turismo de cruceros debe cuidarse por muchos motivos. Siguamos caminando.

Esta entrada fue publicada en Artículos, Bernat Coll, Digital, Palma. Guarda el enlace permanente.